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domingo, 30 de julio de 2006

Arti, la princesa. Unos comentarios sobre la pobreza.


Ésta es una entrevista aparecida en el periódico La Vanguardia, seccion La Contra, www.lavanguardia.es, el día jueves, 9 de octubre de 2003.
Trata sobre una niña india de Benarés, de 12 años en aquel momento, a la que yo conocí tras esta entrevista, una tarde en el Ghat de Harishchandra. La periodista transcribió su nombre como Arati, en realidad es Arti, que significa oración, nombre muy común en Benarés, de sentido religioso, como Puja, Shanti...
La copio tal cual y añado mis comentarios entre paréntesis.
Creo que ayudará a conocer mejor la cultura india por sus respuestas.

"Arti, la princesa. Vendedora callejera de postales. "
Entrevista de Ima Sanchís.

Lleva uniforme de peto, calcetines blancos y dos coletas atadas con lazos rojos. Arati es una niña alegre e imaginativa, es la primera de su clase, pero su vida no es como la del resto de los alumnos. Con el dinero que gana vendiendo postales, por las calles de Benarés desde los 6 años, Arti se paga el colegio, los libros, la escuela de su hermano mayor y mantiene a toda la familia, unos padres analfabetos y cuatro hermanos. Viven en una habitación sin ventanas de 4 m2 y duermen sobre el suelo. Pero Arti quiere ir a la universidad, quiere ser doctora, quiere ayudar a ¨toda esa gente que no tiene nada¨. Arti no se quiere casar con un indio, dice que quiere ser libre e independiente. Todo eso en su mundo es como pretender en el nuestro convertirnos en princesa.

Tengo 12 años. Nací y vivo en Benarés. Tengo 4 hermanos, el mayor de 9 años, y el pequeño de 1. Mi padre tiene 36 años y vende postales en la calle, y mi madre es ama de casa y tiene 35 años. Trabajo desde los 6 años. De política no entiendo. Creo en la reencarnación, por eso nunca miento y procuro ser buena con los demás.

-¿Te gusta tu casa?
-Si, me gusta mucho.
-Apenas tiene cuatro metros cuadrados, ¿cómo dormis?
-En diagonal, aqui se tumba mi padre, a su lado mi madre, luego vengo yo y mis cuatro hermanos. Y como es tu casa
-Al lado de esta, mi casa es muy grande.
-¿Vives con tus padres, hijos y primos?
-No.
-¿Y no te sientes sola?
-!!.. Cuentame como transcurre un dia en tu vida.
-Me levanto a las 6 de la mañana y me voy junto al Ganges a vender postales. A las 7 y media entro en la escuela. A las 16.30 vuelvo a los gats a vender mas postales hasta que oscurece. Entonces estudio una hora, juego un rato, ceno y hablo con mis amigos. A las 11 de la noche me voy a dormir.
-¿Quien trae el dinero a casa, tú o tu padre?
-Mi padre hay meses que no consigue nada, como mucho saca 300 rupias al mes. Yo de media gano unas 800 rupias al mes.
-¿Cómo imaginas tu vida en el futuro?
-Quiero ser doctora, ayudar a la gente que lo necesita, y en especial, a todos aquellos que no tienen piernas o brazos, ni dinero para comprar medicinas.
-¿Y por que quieres hacer eso?
-Porque veo por la calle a demasiada gente que sufre y que necesita ayuda. Creo que si yo les ayudo me ayudo a mi misma, es buen karma para mí, entiendes?
-¿Ves posible ir a la universidad?
-Lo intentaré, cuesta entre 3.000 y 4.000 rupias al mes. Ya sé que cuando sea mayor no podré vender postales por la calle porqué nadie me comprará. Tengo planeado dar clases de hindi a extranjeros.
-¿Te gustaría casarte?
-No, quiero ser doctora y ser libre. Si te casas ya no se te permite salir de casa. Tu marido te dice todo lo que tienes que hacer. Ni siquiera tienes permiso para hablar con quien quieres.
-Tú tratas con muchos occidentales, ¿qué piensas de ellos?
-Los occidentales son como los indios, quieren ganar dinero; lo que pasa es que allí se gana mucho más que aquí. Nosotros no somos inferiores a los occidentales, pero necesitamos parte de su dinero para sobrevivir. Aun así, yo creo que el dinero se debe ganar honestamente.
-¿A qué te refieres?
-Yo me niego a trabajar con las tiendas que me ofrecen dinero por llevar a los turistas. Me niego porque eso me parece deshonesto. Prefiero tener un trato de igual a igual y para eso es esencial no engañar al otro.
-Entiendo.
-Yo compro las postales y tengo que sacarles un beneficio, pero no les pongo precio, siempre digo: dame un dinero feliz, el que a ti te haga feliz me hará feliz a mí.
-¿Y si te dan menos de lo que invertiste?
-Yo sonrío.
-¿De qué hablas con los extranjeros?
-Hablo de la codicia, el dinero y la bondad. Les advierto de tantos indios extraños que lo único que quieren es sacarles dinero.
-¿Cómo sabes si la gente es buena o mala?
-Vendo postales desde los seis años. Cuando me acerco veo cómo reaccionan: algunos ni me miran, otros sonríen, otros preguntan y me tocan y yo odio que me toquen. Si miras a los ojos a la gente, sabes.
-¿Te casarías con un occidental?
-Lo he pensado, antes decía que no, pero ahora digo que sí. Me he dado cuenta que si me caso con un occidental y me voy a vivir al extranjero podré mantener a mi familia sin perder la libertad.
-Eso dependerá de quien escojas.
-Es cierto, pero yo puedo hablar lo suficiente con un occidental para darme cuenta de cómo es. Sin embargo, con los indios no puedo ni hablar, nuestra cultura es así. Pero yo no quiero depender de ningún marido, ni quiero que sea él el que ayude a mi familia, soy yo la que va a seguir haciéndose cargo de mi familia y para ello debo y voy a trabajar.
-¿Qué opinan de ti tus amigos y amigas?
-Dicen que estoy loca. Mis amigos de familias ricas...
-¿Tienes amigos ricos?
-Sí,soy la chica más pobre de mi escuela. Esos chicos, los ricos, no entienden que yo vaya a vender postales. A veces me acompañan como si fuera un juego. Y todos están muy celosos de lo bien que hablo inglés.
-En India son los padres los que deciden con quién se casan las hijas.
-Mi madre quiere que me case y la he convencido de que me deje escoger a mí. Como condición me exige que sea un buen chico y que no sea de piel muy negra, porque las personas de piel oscura lo tienen muy difícil.
-¿Y tú qué le dices a tu madre?
-Si encuentro un corazón limpio, aunque esté recubierto de una piel oscura, me casaré con él. A mi padre no le gusta que hable con niños indios porque eso crea compromisos y vínculos, peor yo me fío de mi propia intuición.
-¿Te bañas cada día en el Ganges?
-Una vez vi el cadáver de una mujer embarazada flotando, no es raro que en el río Ganges aparezcan cuerpos flotando pero éste me impresionó porque la mujer me estaba mirando: tuve la sensación de que me quería decir algo. Estuve tres días enferma. No he vuelto a bañarme en el Ganges desde entonces.
-¿Qué piensas de la muerte?
-Que todos nos tenemos que morir. Sólo me dan miedo los fantasmas y cuento historias sobre ellos a cambio de monedas.
-¿Dónde aprendiste a contar historias?
-Leyendo cómics. Pero las historias que más me gusta contar son sobre amistad.


Arti ejemplifica la realidad del trabajo infantil. Muchos occidentales no pueden creer que los niños estén trabajando cuando se les acercan. Es algo duro, pero hay que mantener a la familia, o colaborar...
Arti explica cómo las relaciones entre sexos, incluso desde la infancia, están mal vistas, y de cómo crean compromisos. El matrimonio arreglado infantil es la norma, en pueblos y aldeas más que en grandes ciudades.
La universidad está reservada para un grupo elitista y privilegiado, como ella cuenta. 3.000 o 4.000 rupias es un salario mensual en muchas casas. Aunque muchas castas bajas han podido salir de esa rueda gracias a las becas gubernamentales, para reservar plazas a gente más desfavorecida económicamente. Las clases altas han reaccionado en contra de la subida de la cuota de plazas para la universidad para las castas bajas. La clase media y alta calculo que no sobrepasa el 30% en India...
Pero Arti es una niña con algo especial, tiene angel, saldrá adelante.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Y que paso con arati despues de ña entrevista?
Llego a conbertirce en Doctora?

Unknown dijo...

Y que paso con Arati?
Logro convertirce en Doctora?

Eva (Mother Ganges.com) dijo...

Espero que si, que llegara a convertirse en doctora, y liderara un cambio tan necesario en su comunidad. Todas las mujeres unidas hemos de promover esta revolución pendiente, y las líderes han de ser valientes para iniciar los cambios.